Después de darse un garbeo acompañado por el Príncipe por Polonia y Ucrania, viendo a la selección española, y de “rescatar” el puñetero Códice Calixtino, Rajoy y su gobierno no han tenido más remedio que reconocer que la solución a los problemas por los que atraviesa nuestra economía sólo puede venir de Europa, que el PP no tenía ninguna varita mágica, que Europa exige que se den garantías para poder cobrar la enorme cantidad de dinero que prestó a los bancos y cajas españoles y que estos han gestionado de forma calamitosa.
El problema no es el déficit público español, que sigue siendo inferior al alemán, el problema es la gestión de bancos y cajas, controladas en su mayoría por el PP, que han acabado siendo intervenidos de facto por el BCE.
Y ahora ese portento de las finanzas, llamado Montoro, contradiciéndose una vez más, nos dice que no tiene más remedio que subir el IVA, porque ese impuesto se cobra poco en España, al tiempo que decreta una amnistía fiscal para beneficiar todavía más a los grandes defraudadores.
La otra gran medida que anuncia consiste en más recortes salariales para los empleados públicos y la amenaza de despedir entre 100.000 y 300.000 interinos y eventuales de la función pública.
Y sale la Cospedal y, con el arrojo de los majaderos, nos dice que los ciudadanos que pagan impuestos no quieren que el Estado sea una máquina de colocar gente.
Otra vez se intenta que, previo al desprestigio de los empleados públicos, seamos nosotros los que sigamos pagando la juerga permanente del PP.
Los ciudadanos que pagamos impuestos lo que queremos es una sanidad pública. Universal y de calidad y no el “chiringuito” para sus amigos como quiere hacer en nuestra comunidad el señor Fabra.
Queremos una educación pública de calidad que garantice la igualdad de oportunidades para las generaciones venideras y no queremos que para pagar puntualmente la factura al señor Eclestone se deje de pagar a los cuidadores informales que atienden a nuestros dependientes.
No queremos que la factura de la Ciudad de las Ciencias la paguen los 5.000 trabajadores del sector público empresarial valenciano que el PP anuncia que va a despedir o los 200 trabajadores de la EMT también amenazados de despido, después de haber renunciado a una parte de su salario. Eso es lo que queremos los que no defraudamos y pagamos impuestos.
Señores Fabra, Montoro, Cospedal y Rajoy, déjense de códices y partidos de futbol, cumplan su programa electoral y si no saben gobernar, VAYANSE.
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